ROTUNDAMENTE NEGRA©


ROTUNDAMENTE NEGRA©


Me niego rotundamente
a negar mi voz

mi sangre

y mi piel

Y me niego rotundamente
a dejar de ser yo
a dejar de sentirme bien
cuando miro mi rostro

en el espejo
con mi boca

rotundamente grande
y mi nariz
rotundamente ancha
y mis dientes
rotundamente blancos
y mi piel
valientemente negra

Y me niego categóricamente a
dejar de hablar mi lengua, mi acento y mi historia

Y me niego absolutamente
a ser de los que se callan
de los que temen de los que lloran

Porque me acepto
rotundamente libre
rotundamente negra
rotundamente hermosa.

Sunday, June 2, 2013

MI CABELLO ©

Tengo el cabello del tamaño de un camino
Es un camino que va desde la raíz  hasta el final de mi espalda.
Un camino  denso como un continente. 
abundante  y espeso  como una selva,  casi impenetrable.
Pesado como una batalla.
Trato de  mantener la espalda erguida y la cabeza alta
la frente abierta y la mirada firme, como me enseño mi padre.

Mi cabello  se parece a una catarata que nace en la cima de la montaña
y desciende con el peso y la fuerza  de una deuda,
una cuenta pendiente.

El peso  se hace a veces insostenible y
llevarlo a cuestas  no siempre es sencillo.

Es que  tengo  un cabello que pesa como una historia.
Vivo mis días intentando  que mi espalda se mantenga firme,
que no se tuerza , no se doblegue.
Para que  siga sosteniendo ese peso.
Porque tengo un cabello del tamaño de un compromiso,
de una promesa. 

Comencé a unir las millones de hebras hace ya mucho tiempo.
hasta  convertirlo  en este  tejido poderoso  y compacto
que  hoy  se mantiene  unido  solo por la fuerza y la voluntad de ser,
por la fuerza de la pasión ,   
la pasión de su historia común.

Este cabello que me cuelga  como una bandera
o como una bendición
o como una insignia.  
Tengo el cabello del tamaño de una  catarata
de un camino.
Tortuoso y difícil a veces  y tan gratificante las  otras. 
Un camino que me embellece  
me hace grande
íntegra
porque surge como naciente  
en la cumbre de la montaña
surge  como el  origen
y  cuelga de mi cabeza como un emblema,
como una  declaración,
como un canto de  guerra.

Es pesado
porque  se parece a un montón de cuerdas
que se soltaron para ser libres.
Es pesado
porque  me obliga a no bajar la cabeza ,
a no doblar la espalda,  como mi abuela  le enseño a mi padre.

Tengo un cabello ante el cual
se  abren ojos  sorprendidos y admirados,  
un cabello ante el cual desfilan preguntas
y manos  curiosas de los otros y de los míos. 
Un cabello que a veces cierra  puertas
y  desata maldiciones  
develando  el estigma que lo condena.  

Tengo el cabello del tamaño de un camino.
Un camino que me conduce
hacia el centro de mi propia verdad,  
hacia un juramento,
un sueño.
Un camino  que va  desde el principio hasta mis hijos.
Un camino que se siente  como un fardo de promesas que quieren cumplirse.
Tengo el cabello oscuro,  festivo, largo
 y espeso
como nuestro camino.

Sunday, November 25, 2012

PARTICIPACION EN LA CLAUSURA DE LA SEMANA DE LA CONCIENCIA NEGRA. FOZ DE IGUAZU, PARANA


La sesión fue iniciada por un grupo de estudiantes representando poemas de Mary Grueso, Concepción Evaristo y otros poetas afrodescendientes. Ataviados con trajes y turbantes a la usanza africana, la presentación preparada por estos cuatro talentosos jóvenes fue acompañada de música y un video representando la travesía de algunas comunidades africanas en busca de agua. Una presentación sencilla, directa y llena de poesia,  con mensajes sobre la autoconciencia, auto estima y de cambio, para clausurar la Semana de la Conciencia Negra en la Universidad Federal de Integración Latino-Americana (UNILA) en Foz de Iguazú, Paraná. 


Luego de esa presentación y ante una sala  completamente llena, fui introducida por la Profesora Ángela Ma. De Souza,  responsable de la organizacion de evento, y me coloque al frente de la sala para dar la exposición de cierre: 
La responsabilidad Histórica de los Artistas Afrodescendientes. 
Ante un auditorio compuesto por estudiantes y profesores argentinos, uruguayos, paraguayos, bolivianos, colombianos y brasileiros, pero con una proporción mínima de estudiantes afrodescendientes, inicié mi exposición. 

El día de la conciencia negra es celebrado en Brasil cada 20 de Noviembre y es una fecha dedicada a la reflexión sobre la inserción de los afrodescendientes en la sociedad brasileira. La semana dentro de la cual se ubica ese día, recibe el nombre de la Semana de la Conciencia Negra. La fecha coincide con el día de la muerte de Zumbi dos Palmares en 1695. La fecha pretende rememorar la resistencia de los pueblos negros a la esclavitud desde la llegada del primer cargamento de africanos a suelo brasileño. Durante esta semana son debatidos diversos temas que atañen a la comunidad afro Brasileña como inserción en el mercado laboral, cuotas universitarias, discriminación por parte de la policía, etc. 

Mi exposición versó sobre temas relacionados con el compromiso de los artistas afrodescendientes en el proceso de transformación de nuestras realidades y el hecho de que toda obra artística, al ser el resultado de una realidad determinada, lleva implícita una intencionalidad. Durante la exposición, se discutió el valor de arte y la palabra escrita como instrumentales en la lucha por la emancipación y las reivindicaciones políticas y sociales y la responsabilidad de los artistas y los escritores afrodescendientes de dar testimonio de su historia y su cultura. Los artistas afrodescendientes no podemos permanecer al margen de la historia. 

Mi presentación, de unos 40 minutos y reforzada con la lectura de algunos poemas, fue seguida por una etapa de intercambio con los asistentes. Habiendo provocado reacciones diversas entre profesores y estudiantes, hubo algunas preguntas más bien tímidas al principio, que abrieron la discusión para finalmente tornar la sala en una avalancha de opiniones, cuestionamientos y testimonios de vida. Fue una sesión maravillosa y de un enorme aprendizaje. 

Dos cosas no dejan de sorprenderme. Las estadísticas indican que más del 50% de la población brasileira está compuesta por afrodescendientes. Durante este año, he tenido el honor de ser invitada a participar de diversos eventos académicos en Universidades Brasileiras. UNILA, lejos de ser la excepción, solo confirma de manera chocante que la presencia afrodescendiente entre profesores y estudiantes en la educación superior brasileira es alarmantemente limitada. 

Segundo, y reconociendo los avances que ha tenido la estructura legal brasileira, así como el aumento en el nivel de conciencia de los Brasileiros, no dejan de asombrarme los comentarios arrogantes, la preguntas malintencionadas y los rostros y comentarios ingenuos de miembros del público no afrodescendiente, cuando se tocan los temas de racismo, discriminación, derechos y participación política de los afrodescendientes , pero sobre todo, cuando el tema de las cuotas raciales es mencionado. 

Sorprende además, como en el curso de las discusiones, algunos nacionales de países vecinos, tienden a colocar especial énfasis en las diferencias entre las realidades de sus países y la realidad Brasileira. Como implicando que la realidad de los afrodescendientes de sus países es mucho mejor y discrepa en mucho de la situación afro brasileira. Lo que esto demuestra para mí, es una falta de sensibilidad y una gran ignorancia ante una realidad que en el fondo, sienten que no les atañe. 

Reconociendo que las realidades no son de ninguna manera idénticas, a este grupo más le valdría revisar las estadísticas, intentar escuchar los testimonios individuales y del movimiento negro de sus propios países para entender que la realidad de los afrodescendientes del resto de países América Latina, no dista tanto de la realidad Brasileira. En fin, para lograr realmente despertar la conciencia y favorecer cambios sostenibles, valdría la pena que intentaran colocarse en los zapatos del otro. 

Yo me siento privilegiada de ser parte de este proceso de transformación de la realidad afro brasileira. Ser partícipe del cambio y poder aportar con mi trabajo al cambio. Mi participación como expositora principal en la ceremonia de clausura en la UNILA, facilitó un debate muy enriquecedor con profesores y alumnos y aportó elementos para continuar la discusión y la sensibilización de los presentes. Como intelectuales o artistas tenemos un privilegio y por lo tanto una responsabilidad con nuestras comunidades. 

Brasil ha hecho importantes cambios en su legislación, además de implementar una serie políticas tendientes a reducir la enorme brecha que aun mantiene a los afro brasileiros en clara desventaja con respecto al resto de la sociedad. Aun cuando es mucho lo que aun falta por alcanzar, este país se ha convertido en un punto de referencia para el resto de países de América Latina y me siento honrada de ser parte de ese proceso y agradezco profundamente a quienes han facilitado mi participación.