Es un camino que
va desde la raíz hasta el final de mi
espalda.
Un camino denso como un continente.
abundante y espeso
como una selva, casi
impenetrable.
Pesado como una batalla.
Trato de mantener la espalda erguida y la cabeza alta
la frente abierta y la mirada firme, como me
enseño mi padre.
Mi cabello se parece a una catarata que nace en la cima
de la montaña
y desciende con
el peso y la fuerza de una deuda,
una cuenta pendiente.
El peso se hace a veces insostenible y
llevarlo a
cuestas no siempre es sencillo.
Es que tengo un
cabello que pesa como una historia.
Vivo mis días intentando que mi espalda se mantenga firme,
que no se tuerza , no se doblegue.
Para que siga sosteniendo ese peso.
Porque tengo un cabello del tamaño de un
compromiso,
de una
promesa.
Comencé a unir
las millones de hebras hace ya mucho tiempo.
hasta convertirlo
en este tejido poderoso y compacto
que hoy se
mantiene unido solo por la fuerza y la voluntad de ser,
por la fuerza de
la pasión ,
la pasión de su
historia común.
Este cabello que
me cuelga como una bandera
o como una bendición
o como una insignia.
Tengo el cabello
del tamaño de una catarata
de un camino.
Tortuoso y
difícil a veces y tan gratificante las otras.
Un camino que me
embellece
me hace grande
íntegra
porque surge como naciente
en la cumbre de
la montaña
surge como el origen
y cuelga de mi cabeza como un emblema,
como una declaración,
como un canto
de guerra.
Es pesado
porque se parece a un montón de cuerdas
Es pesado
porque me obliga a no bajar la cabeza ,
a no doblar la espalda, como mi abuela le enseño a mi padre.
Tengo un cabello
ante el cual
se abren ojos
sorprendidos y admirados,
un cabello ante
el cual desfilan preguntas
y manos curiosas de los otros y de los míos.
Un cabello que a
veces cierra puertas
y
desata maldiciones
develando el estigma que lo condena.
Tengo el cabello
del tamaño de un camino.
Un camino que me conduce
hacia el centro
de mi propia verdad,
hacia un
juramento,
un sueño.
Un camino que va desde
el principio hasta mis hijos.
Un camino que se
siente como un fardo de promesas que
quieren cumplirse.
Tengo el cabello
oscuro, festivo, largo
y espeso
como nuestro
camino.


