Entradas

Negros Afrosalvadoreños

A propósito de los negros Salvadoreños... NEGROS AFROSALVADOREÑOS 6 oct 10 Autor: Julio Martinez En: cultura historia Cuando uno mira a su derredor acá en El Salvador, encuentra rostros diferentes a los de uno, fenotipos tan variados que no queda mas remedio que aceptar que en buena medida, la "pensada" de homogenizar el país con un mestizaje a granel y en grandes proporciones les dio mucho resultado a los que diseñaron la idea de la identidad mestiza. Aquí, uno se encuentra con chelitas, morenos, colochos, narizones, trompudos, cachetonas (de todos lados), flacos, gordos, bajitos (como en Nahuizalco) y altos. Lo que uno no logra ver son grupos étnicos muy diferenciados, es decir, no encontramos cheles, bien cheles, ojos azules, grandotes y cara de sol. No, eso no, aunque son famosos los cheles de Chalate. Ni negros, bien negros, pelo colocho, grandes labios, nalgones y grandotes (ahh, ¿los estereotipos, va? el estereotipo es una cosa fea, ). Encontramos, eso sí, grupos de po...

Afrodescendientes en el Censo de Costa Rica 2011 - Parte 1

Afrodescendientes en el Censo de Costa Rica 2011 - Parte 2

Uno de estos dias ©

Uno de estos días a eso del medio día tomemos la esperanza con los puños y abrámosla de golpe como hermanos.

Las Amigas del Camino ©

(Permítanme llorar sin tanto miedo en el hombro de la amiga que se queda) Yo quiero develar esta placa en honor a las amigas porque cuando llegué me estaban esperando y enseguida descubrieron la nostalgia en mis ojos y me armaron un nuevo sol desde su ventana se asomaron poco a poco ocupándose del silencio y de los espacios irreconciliables de la travesía. Yo hablo de las amigas del camino las que me armaron la mañana y poco a poco me hicieron espacio en su mesa para tomar el te de la tarde entre confidencias hablo de las amigas del camino no las de la escuela o las de la Universidad no las de la infancia o las del barrio hablo de las amigas del camino. Esas que he venido encontrando en cada estación en que me ha tocado detenerme esas que amaron a mis hijos y me prestaron su hombro para hacer de nuestra estancia una soledad compartida. Me refiero a las amigas del camino las que compartieron señales, hijos y jardines las de la puerta abierta el café de las tardes y la cena de los niños...

ABIERTAS AL SOL ©

Llegaste un verano de mañana y entraste por la misma puerta por donde el sol usualmente se mete a la casa entraste así, sin permiso fue solo que abrí la puerta y como si nada llenaste de luz mis rincones fue necesario entonces que corriera a refrescarme las manos y los besos limpios de antes fue necesario renovar cuentos y sueños es que entraste como entra de pronto la vida llegaste pequeña con los ojos llenos de palabras y las manos cerradas como quien no quiere dejar escapar el silencio llegaste muy de mañana como quien me obliga a amanecer como quien despierta las miradas de hace años y las hace nuevas como quien encuentra que a esta casa como a la vida como a la esperanza le hace falta el sol… te quedaste entonces en las paredes en los pasos te colaste detrás y encima de los muebles detrás y encima de las madrugadas te prendiste de cada uno de los libros y me contaste una a una las historias llegaste muy de mañana en un febrero del tiempo sonriéndole al temor lo tomaste del cuello ...

Vivir negra en El Salvador (Centroamérica)©

Arribamos en San Salvador después de dos años viviendo en Zimbabwe. Zimbabwe había sido para nosotros, un intento por encontrarnos y saber quienes realmente eramos. Siempre estuvimos claros que a la larga, no era precisamente esta, la tierra de nuestros ancestros sin embargo, solo el hecho de pisar África, en cualquiera de sus territorios tenia para nosotros un profundo significado. A pesar de las claras diferencias culturales, históricas ambientales y fenotípicas, ser negro o negra en África es un sentimiento totalmente diferente a ser negro fuera de África. Es que en en general, todos somos negros y negras y entre tantos, no es tan claro la percepcion de que no perteneces. Llegamos a San Salvador entonces cubiertos de una aura especial cargada de sentimientos de suficiencia, orgullo y con pocas ganas de volver a ser minoría y de justificar nuestra posición en la tierra. El aeropuerto nos recibió lleno de miradas indiscretas que al saberse descubiertas sonreían, como queriendo e...